El viernes a la tarde, los uniformados se encontraban realizando recorridos por la zona de la jurisdicción de la Comisaría Seccional Cuarta, donde divisaron a dos hombres a bordo de una motocicleta. A los policías los de la moto "parecían muy sospechosos".
El prejuicio dio en el blanco: intentando realizar un control vehicular de rutina, los agentes le dieron la voz de alto, pero los individuos hicieron caso omiso a la orden: abandonaron el motovehículo y emprendiendo su huida: corrieron hasta perderse por los márgenes del río.
Los efectivos de policiales, trasladaron el vehículo hasta la delegación policial 4 ᵃ, comunicándose con la Oficina de Verificación de Dominio, les informó que sobre la moto no pesaba impedimento legal alguno para circular.
En tanto, a las pocas horas del hecho se presentó un joven de 22 años manifestando que de la vereda de su domicilio le habían sustraído su moto, tal rodado era el que el personal policial había recuperado.
Se informó acerca de la situación a la Unidad Fiscal de Graves Atentados Contras las Personas, que ordeno se entregue el vehículo a su dueño previa constatación de documentación del mismo.